¿Estamos en el mismo barco o en el mismo mar?: Covid-19 y el trato inhumano que reciben los menores migrantes en el centro de La Esperanza en Ceuta

¿Estamos en el mismo barco o en el mismo mar?

Nota de Prensa de Boza Sur

El confinamiento ha sido un fenómeno mundial, pero es cierto que algunas personas se han visto más afectadas que otras. Este es el caso de las y los menores migrantes que residen en Ceuta, los cuales, a pesar de vivir el confinamiento como lo han hecho el resto de españoles, siguen encerrados y sin noticias claras de cuando van a poder salir y seguir su vida con «normalidad ́ ́.

Desde Boza Sur queremos mostrar públicamente numerosos hechos que han sufrido y están sufriendo los niños menores no acompañados que residen en Ceuta durante esta cuarentena:

En primer lugar, nada más comenzar el Estado de Alarma, el grupo de menores de origen subsahariano que reside en el centro para menores La Esperanza, fue trasladado al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), junto a los adultos migrantes.

Este traslado, según el centro por motivos de “sobrecarga”, se realizó sin previo aviso ni explicación a los menores. Desde BOZA SUR creemos que no es correcto el trasladar a los menores al centro para adultos: en primer lugar, por interferir en su bienestar vital; en segundo lugar, porque incumple la Declaración Mundial de los Derechos del Niño; en tercer lugar, porque existen otras alternativas mejores de traslado; y en cuarto lugar,
por la oscuridad y falta de explicación de los hechos. Queremos, también, trasladar al Gobierno y administraciones públicas nuestra queja, ¿realmente hay que esperar a que llegue una pandemia para tomar medidas ante la sobrecarga de los centros de menores?

En segundo lugar, se ha cometido una grave infracción y vulneración de los derechos más básicos: al llegar a la fase 2, los menores son trasladados de nuevo al centro de menores La Esperanza, pero a pesar de que el gobierno en la fase 2 ya permite los paseos a determinadas horas, desde el centro no permiten salir a los menores a la calle. ¿Por qué no se les permite salir a la calle como al resto de la población residente en España? No existe ninguna justificación para este régimen especial de trato. Hemos de recordar, ante todo, que son menores migrantes y no presos. Son personas libres residentes en un centro de menores.

Además de todo ello, no solo no pueden salir a la calle, sino que solo les dejan salir al patio del centro por turnos y la dirección del centro dice a los menores que el criterio para que puedan salir a la calle será “su comportamiento”. Recordamos, de nuevo, que solo son menores migrantes, no han cometido ningún delito. Este criterio va en contra de todo derecho, están restringiendo su libertad de movimiento.

Los niños han expresado sus quejas, se sienten presos y nadie les da respuestas. Además, hay una falta total de medios psicológicos para apoyar a los chicos en el centro.

Desde BOZA SUR creemos que, al igual que al resto de los residentes en España, no se puede privar a ninguna persona y menos a menores de edad, la salida a la calle. Y, mucho menos, el que no se trate a niños con la dignidad y el respeto que se merecen.

Tanto el traslado al CETI, como el no dejar salir a la calle o el imponer un criterio de comportamiento para salir, son decisiones que van en contra del principio del interés superior del menor, por el cual se deben de tomar un conjunto de acciones y procesos tendentes a garantizar un desarrollo integral y una vida digna, así como las condiciones materiales y afectivas que permitan vivir plenamente y alcanzar el máximo bienestar posible a las y los menores.

Desde BOZA SUR no solo queremos presentar públicamente esta situación, sino que además solicitamos que se respeten de inmediato todos los Derechos Humanos y Derechos de la Infancia que se han vulnerado durante esta pandemia. Exigimos también responsabilidades, ¿por qué reciben ese trato? Por último, exigimos la reparación de todos los daños causados a las y los menores migrantes.

¿Estamos en el mismo barco o en el mismo mar? ¿Estamos en el mismo barco o en el mismo mar?

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